La cruda verdad sobre los losers y el amor
¡Hola a todos! ¡Bienvenidos a mi
primer post! La idea del blog es tocar diferentes temas de la vida cotidiana a
partir de mis experiencias personales. En este caso vamos a hablar un poco como
es la vida afectiva/romántica para los losers. Pero primero tenemos que definir
al Loser. Existen 4 factores que pueden hacer atractiva a una persona, estos
son: 1) El atractivo físico 2) El poder adquisitivo 3) El carisma 4) El
talento. Entonces, un loser es la persona que carece de todos estos ítems.
Sabido esto, y siendo parte de
tan selecto grupo, paso a explicar cómo fueron las cosas para mí. Para empezar,
esto es algo que viene desde la niñez. Desde la primera infancia tenemos
problemas para socializar, somos malos en los deportes, poco agraciados, etc.
Igualmente, en mi caso no puedo quejarme de mi infancia/adolescencia. Si bien sufría
de todo lo expuesto anteriormente, no puedo decir que haya sufrido esa etapa de
mi vida. De hecho, fue la mejor. Tenía mis amigos y me divertía. Iba a jugar a
la pelota, aun siendo horrible, y la pasaba genial. Pero mientras todo esto
pasaba, de fondo, estaban las chicas. Me gustaban un par del colegio como a
todos, tuve 2 crush en esa época. Pero las veía como algo tan imposible y
lejano, que ni me preocupaba. Era como si me hubiera preocupado por saber que
no iba a jugar en el Real Madrid o que no iba a tener una Ferrari. Sabía que
las chicas estaban destinadas a los pibes populares. Pibes populares a los que
uno dice (y cree) odiar, pero la realidad es que hay una gran dosis de
resentimiento. Sabe que están donde uno quisiera llegar.
Pero los años pasan, y de la
escuela pasé a la universidad ¿Algo cambio? No. En esa transición tuve un
importante cambio físico. Baje 20 kilos entre el inicio del último año escolar
y mi ingreso a la universidad. Pero ni ser flaco ni cambiar de ambiente fueron
la solución. Y acá es donde quiero llegar. El ser un perdedor se lleva en la
sangre. Así como uno no puede cambiar su pasión, uno no puede cambiar su
esencia. Y la gente lo ve, lo nota, lo percibe. Todas las personas nos sacamos
la ficha rápido, y cuando me sacan la ficha a mí, quedo fuera de juego
enseguida. Obviamente esos años universitarios los pase sin pena ni gloria, no
hice amigos y para las mujeres hubiera sido lo mismo que estuviera yo o que
hubiera un florero. Igualmente, mi vida sentimental seguía sin ser un problema
demasiado importante.
Los problemas surgieron hace 5
años. Empecé a sentir la necesidad de experimentar una relación, tener alguien
que te quiera y se preocupe por vos. Siempre están las típicas frases hechas
"Ya te va a llegar" "Ya te va a tocar" "Siempre hay un
roto para un descocido". Pero te das cuenta de que es mentira, en la vida
no va a pasar nada mágico. Las películas y las series son muy lindas, pero la
vida real es cruel. Ya había estudiado, había hecho diferentes actividades, y
no pasaba nada. Entonces salí a la selva. Y vaya que fue salvaje. Mi primer
intento fue con una vendedora de un local de ropa jajaja. Flashie que me había
tirado una mínima onda y me mande. Lo pienso hoy y me muero de vergüenza. Pero
el tema se había instalado en mi cabeza, no podía ser que las relaciones fueran
lo más normal del mundo y yo no lo pudiera experimentar. Entre 2020 y 2021 conocí
más de cerca a algunas chicas e hice mis movidas, solo para darme la cabeza
contra la pared. Y ahí ya la mente te empieza a jugar en contra ¿Que está mal
conmigo? ¿Qué me falta? ¿En qué estoy fallando? La suma de rebotes se vuelven
un trauma.
Y acá llegamos al punto de
quiebre del Loser, cuando te das cuenta de que todos los miedos que tuviste
desde los 12 años son reales. No eran parte de la imaginación de uno, ni era
pesimismo infundado. Era realidad pura y dura. El problema es que el ser humano
por naturaleza quiere ser querido. Y ahí entran en conflicto la razón y el corazón.
Me volví a enganchar y mi cabeza me decía que no hiciera una boludez de la que
me fuera a arrepentir. Pero el corazón volvió a ganar la batalla. Y obviamente
me arrepentí.
En el ultimo tiempo me topé con
la misma situación. Esta vez lo hable con distintos amigos y conocidos. Todos
me dicen lo mismo, que si alguien me gusta lo tengo que decir, que no te podés
quedar con la duda. El famoso "el no ya lo tenés". Pero les puedo
asegurar que no es lo mismo tener un no, que saber que vas a tener un no.
Cuando el "No" se concreta...es jodido, muy jodido. Y claro, mis
amigos me aconsejan desde su lugar de normies, no se ponen en el lugar del
perdedor. Y lo entiendo, siempre es difícil ponerse en el lugar del otro. Yo
planteo esto: si se que la batalla que esta frente a mi esta perdida ¿Para qué
pelearla? Realmente ¿Voy a arriesgar una buena relación por jugármela a un 2%
de chances de tener éxito? Ya lo hice, y les aseguro que no es lindo. Es como
jugarte un pleno en la ruleta, las chances de ganar son bajísimas y lo más
probable es que lo pierdas todo.
Digo con absoluta tristeza que la
pasta de campeón no se compra en la farmacia. Ser un ganador se forja en la
infancia. Después de eso, salvo milagro, va a ser mejor que estén preparados
para sufrir. Hay una frase espectacular de la serie Seinfeld. El protagonista
dice que la mejor forma de atraer a las mujeres es ignorándolas. A lo que el mítico
personaje de George Costanza responde: “Yo intente eso durante todo un año,
ignorar a las mujeres. Les juro que nunca vi gente tan aliviada en mi vida”.
Adivinen si George es un ganador o un perdedor.
Comentarios
Publicar un comentario